De Andrés cree que carece de “sensatez” querer sacar adelante una reforma estatutaria “ignorando al partido más importante de España”
BILBAO, 31 Oct. (EUROPA PRESS) – El presidente del PP vasco, Javier De Andrés, ha afirmado que su partido “no es favorable” al proyecto de Presupuestos vascos para 2026 porque, a su juicio, responden “al modelo socialista”, en el que el gasto “crece más que la productividad”, y cree que redundará en una subida de impuestos a la clase media y trabajadora. Además, considera que carece de “sensatez” querer sacar adelante una reforma estatutaria “ignorando” al Partido Popular, “el más importante de España”.
En una entrevista concedida a Radio Euskadi, De Andrés ha señalado que el PP “no es favorable” al Presupuesto vasco porque lo que hace el Ejecutivo “es gastar más y crear un presupuesto superior al crecimiento de la productividad, o sea crece más el gasto de lo que crece la productividad del país”.
“Eso significa que se tiene que cubrir esa diferencia subiendo los impuestos a la clase media, a la clase trabajadora, y minora la capacidad adqusitiva de las familias”, ha advertido.
Para el líder del PP vasco, este es “el modelo socialista, de crecer por encima de la productividad el gasto público”. “Nosotros no lo compartimos, somos de la posición contraria. Lo conveniente es que la riqueza de las familias vaya por delante del crecimiento del gasto público, es el síntoma de una economía que funciona bien y con capacidad adquisitiva de esa sociedad”, ha remarcado.
Javier De Andrés ha explicado que todavía falta por presentar “la parte más voluminosa de todo el proyecto”. En todo caso, ha dicho que se prevé “un endeudamiento que anuncia que se van a tener que seguir subiendo los impuestos y que se deja también una parte del pago al futuro”. En todo caso, ha precisado que hablarán con el Gobierno vasco para conocer el Presupuesto en profundidad e informarse “adecuadamente”.
“Querer resolverlo todo con gasto público conduce a minorar la capacidad de las empresas, de las familias, de la creación de riqueza real, que es al final de lo que vive la administración pública”, ha añadido.
Por ello, ha rechazado que se “castigue” la capacidad de creación de riqueza en el ámbito privado “poniendo dificultades, regulaciones o subidas de impuestos”. “Estamos viendo que muchas empresas están cerrando, se están reduciendo, o bien marchándose de aquí. Y eso es un enorme problema que tiene el País Vasco. Lo hemos visto ahora con el caso de la automoción. Hemos visto la bajada de productividad del año del 17% que tiene Mercedes, que es una referencia muy importante en el País Vasco”, ha indicado.
También se ha referido al cierre de Guardian, y a “problemas muy importantes como el de Balenciaga o Maderas de Llodio”. “Desde el ámbito público tendríamos que ayudar a las empresas a que sigan contratando, mejorando, invirtiendo, que sigan creyendo en Euskadi como un lugar para poder crecer y desarrollarse. Eso es lo que va a generar riqueza, empleo y valor añadido”, ha señalado.
RELACIONES PNV-PP
Javier De Andrés ha señalado que “no son fáciles las relaciones con el PNV porque está muy entregado al pacto con el Partido Socialista, con una vinculación muy estrecha”, y es su “socio permanente en muchas cosas, por no decir en todas”.
“Es muy difícil que se salga de esa línea política que está con el PSOE y también con todos los demás grupos de izquierdas, Bildu, ERC, Podemos o Sumar”, ha indicado.
Según ha asegurado, el PP vasco tiene “una disposición al encuentro ordinariamente y habitualmente”. “El PNV, por ejemplo, cuando hemos querido llegar a un acuerdo en materia fiscal, con las nuevas normativas de impuestos, acabó llegando a un acuerdo con Podemos. En esa situación es muy difícil poder entenderse con ellos. En Vitoria acaban de pactar con Bildu las ordenanzas fiscales”, ha precisado.
A su juicio, los jeltzales “siempre están mirando a la izquierda”, y su socio dentro del Gobierno Vasco, el PSE-EE, es un partido de izquierdas. “Esa es la línea en la que el PNV se siente cómodo, pactando con la izquierda”, ha asegurado, para recordar que una excepción fue el acuerdo para los Presupuestos de 2025 con el PP en Gipuzkoa.
NUEVO ESTATUTO
Sobre el nuevo Estatuto que negocian PNV, EH Bildu y PSE-EE, ha dicho que si llaman al PP para hablar, lo harán. “Tendremos que hacerlo en algún momento, bien sea en el Parlamento Vasco o bien en el Congreso de los Diputados”, ha indicado.
A su juicio, “no tiene mucha sensatez querer sacar un texto adelante de relación de Euskadi con el resto de España ignorando al principal partido del conjunto de España”. “No sé si es que todavía no se han dado cuenta. Quienes están negociando son una parte muy importante, pero ni siquiera son el principal partido de España. Ignorar la sensibilidad que nosotros representamos en una parte en Euskadi, un 10%, pero que es un porcentaje muy superior en el conjunto de España, no es la forma más adecuada de enfocar una renovación del Estatuto”, ha subrayado.
CENTRO ARANA
El líder de los populares vascos ha lamentado el proyecto del Gobierno central para Vitoria de construcción del “mayor macrocentro de refugiados de España”. “Tengo sospechas de que donde caben 350 (plazas previstas en un principio) no quepan al final 555. Es un modelo que no creemos adecuado, en un sitio céntrico de la ciudad, en el que esa cantidad de personas va a representar un volumen muy notable del ámbito social en ese espacio, lo que dificulta su propia integración”, ha censurado.
Además, cree que “hay una mayoría social en Vitoria que sabe que no es lo adecuado”, y ha remarcado que, hasta ahora, también había “una mayoría política” que pensaba así también.
En este sentido, ha recordado que EH Bildu ha cambiado su postura y, ante la iniciativa parlamentaria del PP de rechazo al centro internacional de refugiados, y ha dicho que ayer pretendía votar en contra junto con PSE-EE y Sumar. Por ello, el Partido Popular optó por retirarla. “Se constituyó una mayoría para decir lo contrario de lo que nosotros pensamos y lo contrario de lo que creemos que es la mayoría social”, ha apuntado.
El presidente del PP vasco ha afirmado que está ahora en manos de esas tres formaciones políticas volver plantear esta cuestión en una iniciativa en el Parlamento.
Preguntado por si cree que puede haber un cambio de alianzas en Euskadi, se ha mostrado convencido de que no, porque en Madrid Pedro Sánchez “necesita a Bildu, al PNV, a Sumar y a su propio partido, y no puede dar disgustos graves a ninguno”.
“Una mayoría alternativa a ese PNV-PSE, sería PSE-Bildu, y conduciría al PNV a una salida de esa órbita socialista en la que el PNV se está portando muy bien con Sánchez”, ha indicado.
En cuanto al ámbito estatal, ha mostrado su preocupación porque e toda la legislatura no ha habido presupuestos, “no se aprueban leyes, ni se avanza en ninguna materia”. “Vemos a un Gobierno encastillado para garantizarse la continuidad, muchas veces pensamos que con el ánimo de guarecerse de la situación judicial que afecta al Gobierno, antiguos miembros del Gobierno y a la familia del presidente”, ha reflexionado.
PROBLEMA CON LA IZQUIERDA VIOLENTA
Por otra parte, el presidente del PP vasco ha afirmado que en Euskadi y Navarra hay “un problema con la izquierda violenta”, después de los incidentes que se produjeron este jueves en Pamplona después de que se suspendiera un acto del ultraderechista Vito Quiles en la Universidad de Navarra.
De Andrés ha señalado que Quiles, que no apareció finalmente en ningún acto, aunque estuvo en la capital navarra y a través de las redes sociales, consigue provocar “con una enorme facilidad porque hay un grupo social numeroso que tiene una facilidad para expresarse violentamente que es muy preocupante”, tal como, a su juicio, se demostró el pasado 12 de octubre en Vitoria-Gasteiz con contramanifestantes a un acto de la Falange.
“Hay gente de la izquierda violenta que lo tiene todo a flor de piel y le resulta muy fácil reaccionar a cualquier cosa. De hecho, ayer no se produjo la presencia de Vito Quiles. Recuerdo que la izquierda violenta dijo que los desmanes que se produjeron en Vitoria fue porque se permitió la manifestación (de la Falange), y por eso se produjeron los desmanes y los disturbios, y se quedó la ciudad patas arriba”, ha destacado.
En el caso de Pamplona, ha subrayado que el acto anunciado “no se llegó a producir”, pero “ha habido lo mismo, se han vuelto a quemar contenedores, se ha vuelto a incendiar la ciudad, se ha agredido a un periodista, sin que se hubiera ni siquiera presentado el personaje controvertido”.
En este sentido, ha dicho que, “porque Vito Quiles esté en la ciudad o en las redes”, no se puede “permitir ni tolerar que se puedan quemar contenedores”. “Si no, es que tenemos un problema nosotros. Yo, desde luego, no lo admito”, ha asegurado.
Para Javier De Andrés, “hay algunos que están deseando agitarse ellos solos”. “Porque haya unos comentarios en redes sociales, algunos se sientan con derecho a quemar la ciudad. Me parece que el problema lo tenemos con ese sector de la sociedad, que es la izquierda violenta, que cualquier cosa les vale, simplemente unos tuits, porque antes era porque hubo una manifestación con símbolos franquistas. En este caso, no ha habido ni manifestación ni símbolos franquistas, ni siquiera se presentó el personaje”, ha reiterado.
Por ello, cree que hay “un problema muy grave en Euskadi, también en Navarra y en otras partes de España, por supuesto, pero especialmente aquí, con la izquierda violenta”. “Lo hemos tenido siempre. Ahora es menos grave que otras veces, porque aquí la izquierda violenta ha llegado a cometer asesinatos y todo tipo de barbaridades. Hoy no llegamos a esos extremos, pero es verdad que es una izquierda violenta que cualquier cosa le vale para justificar sus acciones violentas”, ha declarado.
Para el líder de los populares en Euskadi, “es muy preocupante que exista ese tipo de izquierda que considera que la forma de ejercer su activismo político consiste en recurrir a la violencia” y que “tiene como referencia política a personajes que se han dedicado a ejercer la violencia a lo largo de la historia, me da igual el Che Guevara, que Mao Tse Tung, que Trotsky o que el propio Otegi. Eso es lo que tenemos: gente que admira y cree que realmente el compromiso político consiste en ejercer la violencia”.

