BILBAO 22 Jul. (EUROPA PRESS) – La portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento de Bilbao, Esther Martínez, ha asegurado que las declaraciones del alcalde, Juan Mari Aburto, confirmando que no se arrepiente de no instalar una pantalla gigante para seguir la final de la selección española, demuestran que «el PNV es coherente perseverando en el error».
«Lo que ha quedado demostrado, una vez más, es que el PNV mantiene unos planteamientos que excluyen a una parte de la sociedad. Un Ayuntamiento no está para decidir qué sentimientos merecen ser respaldados institucionalmente y cuáles no. Está para gobernar para todos, sin excepciones», ha afirmado.
En un comunicado, Martínez ha destacado que «el propio alcalde reconoce que su decisión pudo no ser acertada, pero se refugia en una supuesta coherencia». «Evidentemente no fue una decisión acertada y, por desgracia, sí es coherente con la cadena de errores que el PNV viene acumulando en la gestión de la ciudad y en su incapacidad para responder a lo que esperan los bilbaínos de su Ayuntamiento», ha agregado.
A su juicio, esa misma «coherencia en el error» es la que se aprecia en ámbitos «tan importantes como la seguridad, la vivienda o la limpieza». «Regodearse en la coherencia de los errores dice mucho de la forma de gobernar del PNV y de lo ridículo que resulta justificar decisiones equivocadas únicamente porque encajan con una forma de actuar que lleva años dando la espalda a los problemas de Bilbao», ha añadido.
En esta línea, ha apuntado que la polémica generada alrededor de la pantalla gigante ha puesto de manifiesto una realidad política «mucho más profunda», y ha criticado que el alcalde haya preferido mantenerse en «una posición ideológica, antes que responder al sentir de miles de bilbaínos». «No todos los bilbaínos cabemos en las estrecheces del nacionalismo. Muchos creemos en la libertad, en representar a todos los ciudadanos y en que las instituciones deben unir y no dividir», ha alertado.
Del mismo modo, ha cuestionado el liderazgo institucional del PNV. «Ni Juan Mari Aburto ni Imanol Pradales están demostrando estar a la altura de lo que necesitan Bilbao y Euskadi. Es lo que ocurre cuando se gobierna mirando de reojo a la izquierda abertzale en lugar de mirar de frente a los bilbaínos para conocer cuáles son sus prioridades y actuar en consecuencia», ha defendido.
Por último, Martínez ha lamentado que el alcalde siga justificando una decisión que «ha demostrado estar alejada del sentir mayoritario de la ciudadanía». «No se puede actuar de manera más torpe ni ofrecer explicaciones más ridículas para intentar defender una decisión que dejó al Ayuntamiento al margen de un acontecimiento que miles de bilbaínos querían vivir juntos. Bilbao necesita un gobierno que represente a todos y que deje de excluir a quienes no comparten la visión nacionalista del PNV», ha concluido.

