BILBAO 27 Ago. (EUROPA PRESS) – La presidenta del Partido Popular de Bizkaia, Amaya Fernández, ha lamentado este jueves que el euskera haya vuelto a ser utilizado como arma política y ha cuestionado que haya comenzado a utilizarse el concepto de «euskarafobia» durante fiestas como la Aste Nagusia de Bilbao, que no «son de todos, si hay ciudadanos que tienen que pedir permiso para utilizar su lengua, el castellano».
Fernández ha realizado estas declaraciones durante la visita a la Aste Nagusia de Bilbao de la portavoz del Partido Popular en el Congreso de los Diputados, Ester Muñoz, y el presidente del PP vasco, Javier De Andrés, quienes han compartido la jornada con afiliados, simpatizantes y cargos del PP de Bizkaia en la txosna Kaioak que instala el PP en fiestas en la capital vizcaína.
La presidenta del PP vizcaíno ha defendido que el respeto a quienes hablan euskera debe ir acompañado del respeto a quienes utilizan habitualmente el castellano, ya que, ha remarcado, «en Bizkaia, la mayoría de la sociedad utiliza habitualmente el castellano». «Respetar a una minoría significa también respetar a esa mayoría», ha señalado.
Según ha dicho, el euskera «es un tesoro de nuestra tierra» y, precisamente por ello, «no puede convertirse en un arma arrojadiza para enfrentar a unos ciudadanos con otros», por lo que ha pedido que «deje de utilizarse políticamente» porque «no es patrimonio de los nacionalistas, sino patrimonio de todos los vascos».
La dirigente popular ha puesto como ejemplo diferentes situaciones vividas durante este verano en las fiestas vascas, como «el pregón íntegramente en euskera en Bilbao, ventanillas específicas para poder pedir en castellano en algunas txosnas, como ocurrió en Algorta, u obligaciones de comenzar la atención en barra en euskera».
«¿De verdad nuestras fiestas son de todos si una parte de los ciudadanos tiene que pedir permiso para utilizar su lengua habitual?», se ha preguntado, para denunciar a continuación que, frente a una sociedad vasca plural, «se construye un relato de victimización para justificar una vuelta de tuerca más en la imposición del euskera y para señalar como sospechosos a quienes no lo hablan».
En este punto, ha aludido al PNV, del que ha dicho que «aparca el discurso identitario cuando le conviene y lo agita cuando lo necesita», una postura de «endurecimiento de su discurso identitario» que ha relacionado con su «acercamiento» a EH Bildu. «El PNV lleva tiempo acercándose a Bildu y, ahora que ve próximas las elecciones, parece recuperar con más fuerza el discurso identitario», ha afirmado.
En este sentido, ha acusado al PNV de «aparcar» ese discurso «en aras de la convivencia cuando les conviene, y estimularlo cuando no», algo que ha calificado de «estrategia electoral muy peligrosa».
«Vuelven a agitar aquello que divide para intentar recuperar el terreno que Bildu les está comiendo», ha asegurado, cuando, desde su punto de vista, «las fiestas, nuestras calles y nuestra sociedad tienen que ser de todos: de quienes hablan euskera y de quienes hablan castellano».




