Critica al lehendakari que no se haya posicionado «con claridad» para exigir a EH Bildu «una respuesta ante el acoso» a la Ertzaintza
BILBAO, 13 Jul. (EUROPA PRESS) – El presidente del PP vasco, Javier De Andrés, ha asegurado que las relaciones de su partido con el PNV son «gélidas» y «no tiene pinta que vaya a cambiar» porque los jeltzales están «muy entregados» al PSOE y van a seguir «de su mano» no solamente en esta legislatura sino «también en la próxima».
En una entrevista concedida a Radio Euskadi, De Andrés ha afirmado que, tal y como aseguró también este pasado domingo el portavoz del PNV en el Parlamento Vasco, Joseba Díez Antxustegi, las relaciones entre la formación jeltzale y el PP son «gélidas».
«Por una vez estoy de acuerdo con él, las relaciones entre el PNV y el Partido Popular son gélidas, muy frías», ha señalado Javier De Andrés, para quien, además, «no tiene pinta que esto vaya a cambiar».
En este sentido, ha dicho ver al PNV «muy entregado al Partido Socialista», del que es «muy dependiente». Por ello, ha augurado que la formación de Aitor Esteban «no va a hacer ningún cambio de ningún tipo» y, en esta línea, «no solamente en esta legislatura, también en la próxima legislatura, tanto en la vasca como en la española, el PNV va a seguir de la mano del PSOE».
Así, ha dicho ver al PNV en los mismos «términos» que a ERC en Cataluña, «un partido de izquierdas» que los populares saben que «nunca va a pactar con el PP».
Para Javier De Andrés, el PNV es un partido que «juega a la dinámica progre» y, por ello, «ha aprobado toda la agenda social de Irene Montero» sin «ninguna divergencia» y también «todas las subidas de impuestos de Pedro Sánchez». «Desde luego en el centro derecha no está, es más bien un partido progresista», ha señalado.
El presidente del PP vasco también ha lamentado que el Ejecutivo de Imanol Pradales está realizando una legislatura «muy de continuidad» y trabaja «mucho en la propaganda», de manera que está «centrado más en ocultar los problemas» que existen en Euskadi.
Asimismo, ha criticado que el lehendakari no se ha posicionado «con claridad» para exigir «de verdad una respuesta por parte de Bildu ante el acoso» que sufre la Ertzaintza.
Según ha indicado, como ya advirtió en el homenaje a Miguel Ángel Blanco, en el aniversario de su secuestro y asesinato a manos de ETA, la sociedad vasca está sufriendo un «bullying» que es «inadmisible».
Así, ha citado el caso del ertzaina que este fin de semana «tuvo que salir escoltado de un campo de fútbol» donde estaba arbitrando, en la Donosti Cup, y de agentes de la policía vasca a «los cuales se les ha identificado como tales para intimidarles», así como el «acoso» a CCOO por su posicionamiento sobre las exigencias de euskera en la administración, a alcaldes «de todos los partidos menos de uno» o a personas que llevan la camiseta de la selección española.
«A esa gente no le gusta Euskadi, no le gustan los vascos como son, los quiere condicionar, los quiere mediatizar mediante la intimidación, el acoso, que es una cosa que estamos viviendo ahora, pero con una desgracia adicional y es que esas personas, y esas organizaciones políticas que están detrás de esto, son socios del Gobierno, con lo cual el Gobierno no reacciona y no defiende adecuadamente», ha censurado.
De este modo, ha criticado que no se ha visto «una actitud del lehendakari, ni del Gobierno Vasco, ni del PNV, pidiendo explicaciones y responsabilidades». «Antes sí que las había, porque antes se exigía un mínimo ético. Ahora ya no se exige ese mínimo ético y se sigue intimidando, se sigue acosando, porque el PNV y el Partido Socialista son socios de los acosadores», ha denunciado.
En este contexto, preguntado por la propuesta de ErNE para modificar el Código Penal con el objetivo de endurecer las penas por agresiones y delitos de odio contra los miembros de policía vasca, De Andrés ha explicado que el PP es «consciente» de la situación que denuncia el sindicato y considera que hay que «ser mucho más exigentes porque la calidad democrática pasa, entre otras cosas, porque nadie se vea amenazado, acosado, por el hecho de ejercer un trabajo público como es el de ser policía».
NO CAMBIA NADA
En otro orden de cosas, ha afirmado que el rechazo del Tribunal Constitucional (TC) a admitir a trámite la cuestión de inconstitucionalidad planteada por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) sobre los perfiles lingüísticos de la Ley Vasca de Empleo «no va a cambiar nada de lo que ya había». «Continuamos en el mismo punto en el que estábamos», ha asegurado.
Para Javier De Andrés, se está cometiendo «un error importante» que «procede de un fracaso en el sistema educativo» en la euskaldunización. Según ha indicado, «en cada oposición se ve que no hay titulados en medicina, en ingeniería, en derecho…, con la cualificación en euskera que se exige».
«La sociedad vasca no llega a la exigencia que PNV, PSE o Bildu están exigiendo en ayuntamientos, diputaciones, en el Gobierno Vasco», ha insistido el presidente del PP vasco, que ha instado a que el nivel de euskera que se exija para el acceso al empleo público sea «acorde con las posibilidades sociales reales».
Así, ha advertido de que, «si pides por encima, te quedarás muy contento, porque resulta que eres muy euskaltzale, pero la realidad es que no vas a cubrir las plazas, porque no hay gente capaz de poder cubrirlas».
En la misma línea, ha criticado que la evaluación «disparatada» realizada en un tribunal de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) en la prueba de euskera, donde se produjeron numerosas puntuaciones de cero, haya tenido «un respaldo social importante».
41.000 PERCEPTORES DE LA RGI QUE NO SE SABE DÓNDE ESTÁN
Además, el presidente del PP vasco ha anunciado que su partido exigirá que «se deje de abonar ya» la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) a 41.000 perceptores que no se sabe dónde están» hasta comprobar si siguen viviendo en Euskadi. A su entender, la legislación en esta materia, que al PP no le «gusta», además «se aplica mal» con «mucha laxitud».
Javier De Andrés ha explicado que, según la respuesta a una solicitud de información realizada por el Partido Popular, se ha conocido que «hay 41.000 perceptores de RGI que no se sabe dónde están» y a los que Lanbide está «intentando localizar por los boletínes» mediante la publicación de notificaciones.
El presidente del PP vasco ha señalado que a su partido no le «gusta la ley» en esta materia y, además, considera que «se aplica mal» con «mucha laxitud», por lo que hay «problemas constantes desde siempre».
Así, ha señalado que «ha habido un enorme fraude» y ahora se ha conocido que «hay 41.000 personas, ni más ni menos, como un 10% de los perceptores, que no están localizados». «Puede que ni siquiera estén en el País Vasco», ha indicado, recordando que ya se han conocido «casos de gente que vivía en otros países europeos o incluso en África y seguía recibiendo la Renta de Garantía de Ingresos».
En palabras de Javier De Andrés, «son cosas que no nos podemos permitir porque eso lo paga el conjunto de la sociedad y lo pagan los trabajadores».
Por ello, a su entender, «de inmediato» se tendría que «paralizar el pago de la RGI de esas 41.000 personas hasta al menos saber dónde están y si son realmente vecinos de Euskadi» ya que, en caso contrario, «no hay una responsabilidad ni un compromiso de solidaridad, sino que habría un fraude».
El PP va a plantear que «se deje de abonar ya el dinero» y, en este sentido, ha subrayado que entre esos casos habrá «todo tipo de causas y circunstancias, gente que vive afuera, gente que ha muerto o gente que ha cambiado de domicilio…», pero no se puede «estar gestionando el dinero público de este modo».
NO ES «MOTIVO DE ENFADO»
Por otro lado, se ha referido a la polémica suscitada por las recientes afirmaciones del presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ante empresarios vascos en las que calificaba el absentismo laboral de «cáncer». «Es una calamidad, es una peste, cómo lo quieras llamar, pero desde luego es un problema que, además, lo pagan principalmente los trabajadores», ha manifestado De Andrés.
A su entender, hay que «sacar del mismo saco» a quienes tienen un problema de salud de los que «no lo tienen, que existen». Según ha planteado, «las cifras son ya suficientemente gruesas como para poder advertir que hay gente que está recurriendo a la baja médica sin que realmente tenga ese problema».
Así, ha destacado que «hay algunos departamentos del Gobierno Vasco en los que el absentismo llega hasta el 20%» y ha asegurado que no se puede creer que Euskadi esté «en cabeza de toda Europa» en problemas de salud.
Asimismo, ha considerado «atrevido» el artículo del expresidente Mariano Rajoy sobre la selección francesa de fútbol, en el que afirmaba que tiene «un altísimo nivel, eso sí, sin franceses». En todo caso, cree que no es «motivo de enfado».
Según ha indicado, se enmarca en una reflexión sobre «las paradojas del mundial» que van más allá de la selección francesa ya que, ha añadido, la selección marroquí ha tenido «un once jugando en el campo en el cual ninguno había nacido en Marruecos» o en el caso de los hermanos Williams «uno juega con Ghana y otro juega con España».
«El concepto de nacionalidad ha cambiado y la diversidad es otra, y yo creo que esa es la reflexión que él hacía. Yo creo que no es motivo de enfado sino para entenderla como una paradoja que se produce en una sociedad diversa como la que vivimos hoy», ha opinado.
Finalmente, el presidente del PP vasco ha explicado que, de cara al acto del próximo día 18 en Santiago de Compostela para presentar todos los candidatos del partido en capitales de provincia, se ha propuesto a la Junta Directiva Nacional que en Euskadi encabecen las listas Iñaki García Calvo en Vitoria, Esther Martínez en Bilbao y Borja Corominas en San Sebastián.




