Asegura que la discrepancia del PP «nunca va a ser con el autogobierno» sino con quienes «utilizan las instituciones para dividir o enfrentar»
BILBAO, 7 Jul. (EUROPA PRESS) – El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha afirmado que quienes no estén dispuestos a defender el Estado de las autonomías, ni los estatutos de las comunidades autónomas, ni las foralidades» de Euskadi y Navarra «no quieren mucho a España».
Alberto Núñez Feijóo ha realizado esta reflexión ante el Círculo de Empresarios Vascos, que reúne a los representantes de las principales empresas de Euskadi, en el marco de la visita que ha realizado al País Vasco, donde también ha visitado las instalaciones de Petronor en Muskiz (Bizkaia). Feijóo ha estado acompañado por el presidente del PP vasco, Javier De Andrés.
Tras destacar que ha dedicado más de 30 años de su vida «a la gestión de las cosas públicas» y 20 años «a la gestión en una comunidad autónoma», ha retado a decir «que político español en activo que haga política central ha dedicado más tiempo de su vida al autogobierno».
Nuñez Feijóo ha asegurado que el Partido Popular respeta la Constitución, la va a cumplir y va a exigir su cumplimiento. «Ahora bien, la Constitución tiene una disposición adicional primera y tiene una ley orgánica, básica, que es el Estatuto de Gernika y, por tanto, cumplir la Constitución es respetar el Estatuto de Gernika», ha subrayado.
«NO QUIEREN MUCHO A ESPAÑA»
En esa línea, ha afirmado que «aquellos que dicen que quieren mucho a España pero no estén dispuestos a defender el Estado de las autonomías, ni los estatutos de las comunidades autónomas, ni las foralidades» de Euskadi y Navarra «no quieren mucho a España».
«Querrá mucho a esa España que se inventa a él o que le gusta a él, pero no a la España en la que yo creo y a la España en la que he trabajado», ha reiterado.
Por lo tanto, ha dicho, «nuestra discrepancia nunca va a ser el autogobierno, nuestra discrepancia será con aquellos que utilizan las instituciones para dividir, para enfrentar o para debilitar un proyecto común que representa España, la España de las autonomías».
SOSTENER A SÁNCHEZ
El presidente del PP ha llamado a superar «con urgencia» la actual «decadencia gubernamental» y tras asegurar que la presunta corrupción «se ha instalado en el corazón del Estado», ha manifestado que quien crea «en un proyecto de prosperidad no puede «conformarse con sostener un proyecto político como este».
Feijóo ha subrayado que se está «en la recta final de la legistura» y su intención es compartir con los empresarios «la nueva etapa» que pretenden abrir en España.
El líder de los populares ha indicado que se está en «un momento decisivo en España y en Europa» y no se está en una crisis coyuntural, sino ante «un cambio de época», en el que se han modificado «los equilibrios geopolíticos», el comercio internacional, la competencia tecnológica, la seguridad energética y la forma de entender la defensa de las naciones, sobre todo en Europa». «Todo está cambiando y ante este cambio solo hay dos opciones, o adaptarse o quedarse atrás», ha subrayado.
En este contexto, ha mostrado su preocupación por que España «lleva demasiado tiempo distraída» y existe «un enorme ruido y tensión», que «causa mayoritariamente la política».
DECADENCIA GUBERNAMENTAL
Según ha manifestado, mientras otras naciones se están ocupando en los últimos años «de lo que hay que hablar, de la inteligencia artificial, de los semiconductores, de la defensa, de la autonomía estratégica», España «no» y se está «viendo arrastrada por una decadencia gubernamental» que hay que «superar con urgencia».
A su juicio, ese es problablemente «el mayor coste de estos años» y ha lamentado que se lleven «perdidas en España dos legislaturas». «Eso es opinable, pero lo que no es opinable es que hemos perdido enteros los últimos tres años y, si esto sigue así hasta julio del año 27, que es teóricamente hasta donde puede llegar la legislatura, habremos perdido cuatro años», ha advertido.
Núñez Feijóo ha manifestado que el «mayor coste» de estos años no es solo «la corrupción generalizada», el «deterioro institucional o la división política», sino «el coste de la oportunidad que se está pagando por haber perdido un tiempo precioso» que no se va a recuperar.
En este sentido, ha señalado que se «salta de trama en trama, de auto en auto o de delito en delito» y ha recordado que ello derivó en una «sorpresiva votación» el último día en el periodo de sesiones en el Congreso sobre la dimisión del presidente del gobierno, «con 179 votos a favor, mayor absoluta».
Tras indicar que es «inédito» porque nunca en los 48 años de democracia se sometió a la votación la dimisión del presidente del Gobierno, ha afirmado que este clima está generando «una situación de enorme gravedad en la sociedad y, por tanto, en las empresas y también en las familias».
«Que la presidencia del gobierno, que los ministerios de Estado, que básicamente son dos o tres, el Ministerio de Hacienda, el Ministerio de Interior y el Ministerio de Infraestructuras y el Ministerio de Exteriores, están en este momento metidos en la mayor parte de los 16 sumarios abiertos en la Audiencia Nacional y en el Tribunal Supremo es que la presunta corrupción se ha instalado en el corazón del Estado. Esto no son unos golfos que andan por ahí. No, no, esto es la Guardia Civil, es la Policía Nacional, es la Agencia Tributaria, es la SEPI, es la presidencia del Gobierno», ha manifestado.
Ha aludido también a la situación de Begoña Gómez, mujer del presidente del Gobierno, y ha denunciado el «enorme coste reputacional» para España que toda la UE y la OTAN conozcan que se la ha retirado el pasaporte. A su juicio, no hay que acostumbrarse a lo que está ocurriendo porque, si se hace se empieza «a considerar un problema agudo un problema crónico».
«Y la gente puede vivir con reuma o puede vivir con determinadas patologías, con una diabetes pero esto no es una diabetes, esto no es una enfermedad crónica, esto es una enfermedad aguda. Y cuando tienes una enfermedad aguda o la atacas con cirugía o la extirpas o si no automáticamente empieza a colapsar todo el sistema gubernamental del país», ha añadido.
Por ello, en su opinión, «no hay ninguna diferencia ideológica que permita estirar este ciclo político», porque «la decencia está por encima de la ideología».
«No puede haber ninguna diferencia ideológica que justifique estirar esto un año más. Ustedes son empresarios. Imagínense en su empresa que estén en una situación como esta, incluso en una comunidad de vecinos. Ninguna empresa resistiría una gobernación como la que tiene España en estos momentos. A ustedes les echarían de la compañía y, si son propietarios, les echaría un juez de lo mercantil, porque no presentar cuentas durante tres años continuados tiene repercusiones contables y repercusiones mercantiles», ha apuntado.
Asimismo, cree que también tiene tiene repercusiones «constitucionales», pero ha añadido que, en este momento, el Tribunal Constitucional está «en una situación de stand-by».
En este sentido, ha asegurado que, «quien de verdad crea en un proyecto compartido de prosperidad, no puede conformarse con sostener un proyecto político como este».
Núñez Feijóo ha trasladado a los empresarios el «proyecto compartido, que es España, dentro de la realidad territorial que conforma una nación singular como es la española».
Según ha indicado, lo que pretende ofrecer el «algo bastante normal», que las instituciones, «empezando por la presidencia del gobierno, vuelvan a defender los intereses generales, que el poder ejecutivo cumpla las decisiones del poder legislativo y respete al poder judicial, que los ministros se comporten como ministros y que se presenten y se aprueben los presupuestos todos los años».
«Y si a usted no le aprueban el presupuesto, tiene que convocar elecciones, como lo hizo Felipe González en el año 95, que no pudo aprobar el presupuesto en el 96 y celebramos elecciones en marzo del 96. ¿Qué les vengo a proponer? Lo normal», ha insistido.
Según ha apuntado, no viene a proponer «un cambio drástico» sino que un ministro «no se dedique a las redes sociales, que un presidente de gobierno no puede estar empantanado con su familia en esta situación y que el poder legislativo cuando aprueba algo el ejecutivo lo tiene que cumplir porque es que, si no, no hay poder legislativo, solo hay ejecutivo que, además, organiza batidas contra jueces o fiscales o miembros de la UCO o de la UDEF».
El presidente del PP cree que solo así se podrá «volver a funcionar con normalidad» y «volver a tener un país funcional y no en un fallo multiorgánico como el que se vive».
ESTRATEGIA DE COMPETITIVIDAD INDUSTRIAL, CON BENEFICIOS FISCALES
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, presentará a las próximas elecciones generales una estrategia de competitividad industrial que, entre otros factores, contemple una «revisión de las subidas de impuestos» y un paquete de beneficios fiscales a la innovación, apoye a la industria electrointensiva, aborde el «sorprendente» absentismo laboral e impulse «un proyecto nacional que aproveche las capacidades del país».
Estrategia industrial que sirva para mejorar las condiciones estructurales de las empresas, aumentar el valor añadido de la economía y «cambiar el paradigma» para que «el Estado sea un facilitador, no un regulador y mucho menos un obstaculizador».
Según ha explicado, esta estrategia se basará en cinco ejes: la fiscalidad, regulación para tener «más seguridad jurídica y menos burocracia», política energética, recursos humanos y «un proyecto nacional que aproveche todas las capacidades».
En materia de fiscalidad, ha apostado por «revisar las subidas de impuestos que se han acometido en estos años» y presentar «un paquete de beneficios fiscales a la innovación».
«España necesita volver a tener una política económica al servicio de la competitividad y una política fiscal que incentive de verdad la inversión, el que arriesga, el que invierte, el que investiga, y el que desarrolla tecnológicamente», ha defendido.
En el segundo eje, ha abogado por eliminar «las barreras que fragmentan el mercado interno» con «reglas claras, con eliminación de barreras regulatorias, con reconocimiento mutuo de licencias, permisos y estándares entre comunidades autónomas».
En palabras de Alberto Núñez Feijóo, «o nos tomamos en serio de verdad un país pequeño como el nuestro vuelva otra vez a tener una reglamentación razonable o, si no, viviremos en mundos en los que es imposible competir».
Asimismo, ha planteado «la implantación de silencio positivo y la declaración responsable», en sustitución de la licencia previa, lo cual, ha precisado, «no significa rebajar los estándares, sino cambiar el momento de la revisión del proyecto» y que se haga «en ejecución».
También ha expresado su compromiso de «eliminar la barrera del empleado 50» y trazar «una verdadera autopista para los proyectos estratégicos», porque «tiene que haber prioridad en el despacho». «Cuando un paciente entra en urgencias, no se atiende la orden de entrada, sino que se hace un cribado por patología», ha recordado.
Del mismo modo, ha planteado que «los proyectos estratégicos en cualquier administración pública, empezando por el Estado, tiene que tener una prioridad y el Estado tiene que hablar como una ventanilla, no como 22, que en este momento conforman los ministerios del entramado de la administración central».
Por lo que respecta a la política energética, ha defendido que «no puede construirse desde la ideología», sino que debe hacerse «desde la tecnología».
Su objetivo es «alcanzar objetivos climáticos con competitividad» y, en este sentido, ha advertido de que, «si el 5,5% de la población mundial, que es la Unión Europea, se cree que va a solucionar los problemas de emisiones en el mundo, lo único que va a hacer es convertirse en un gran museo». «Si la competitividad no es un elemento determinante para cualquier proyecto energético, no vamos por el buen camino», ha insistido.
En este marco, ha propuesto invertir en la red que «se necesita» porque, según ha indicado, «se produce energía que no se puede evacuar a la red y la red es inestable y está antigua». «Y los de Red Eléctrica no sé a qué se dedican», ha criticado.
Asimismo, ha reivindicado «revertir el apagón nuclear» porque España «necesita» este tipo de energía, y reducir los costes de «la operación reforzada» tras el apagón del pasado año. «¿Nadie se ha preguntado cuánto estamos pagando más por los megavatios de lo que pagábamos antes del apagón? Pues mucho. Los ciclos combinados yo creo que nunca han funcionado con tanta intensidad como ahora», ha señalado.
El líder del PP ha asegurado que en su estrategia habrá «un compromiso específico» con la industria electrointensiva y un nuevo estatuto para la calorintensiva. «Necesitamos volver a creer en la industria», ha apelado.
CON O SIN ACUERDO
En el eje de recursos humanos, ha señalado la necesidad de «apostar por el talento». Feijóo ha advertido de que España no puede «seguir liderando el paro juvenil» y ha señalado que, ante el «problema de mano de obra» en diversos sectores, la FP dual «es la única opción». A su entender, «mientras no tengamos más gente estudiando FP que en la universidad, no vamos a ser un país competitivo».
Por lo que respecta a los estudios universitarios, ha apelado a la implantación y adaptación de grados para «realmente responder a la robótica, a la inteligencia artificial, a la cuántica, a la biotecnología».
También ha incidido en la importancia de abordar el «sorprendente» absentismo laboral. «Que casi 1.200.000 personas no acudan a trabajar todos los días es algo que España no se puede permitir y Euskadi tampoco», ha señalado.
Por ello, considera que se debe, «con o sin acuerdo, sentar a la patronal y a los sindicatos y tomar una decisión con el absentismo», que es «un cáncer que no podemos pagar».
«Si en los convenios de empresa se pacta que una persona que no va a trabajar cobre lo mismo que cuando va a trabajar, ¿qué quieren que les diga? Si, además, la administración pública considera que un ciudadano puede darse de baja y no ir a trabajar sin justificación y sigue teniendo el mismo sueldo y las mismas prestaciones, entonces pasa lo que ocurre, pero este absentismo no se sostiene», ha advertido.
Para el presidente del PP, «todo aquello que supere un 4 o 5% de absentismo, tiene un enorme porcentaje de fraude y, por tanto, ese asunto debemos retomarlo con las comunidades autónomas, con el gobierno central, con la patronal y con los sindicatos». «Si llegamos a un acuerdo, fantástico y, si no llegamos un acuerdo, qué le vamos a hacer, pero desde luego España no puede dedicar 30 millones a esto», ha insistido.
Finalmente, ha señalado como «quinto pilar» de su estrategia «un Estado que incentive y que facilite el cambio de paradigma». «Necesitamos un proyecto nacional que aproveche las capacidades del país», ha apelado Alberto Núñez Feijóo, que ha insistido en que los próximos años van a ser «determinantes» ya que se va a aprobar el marco financiero plurianual 2028-2034 de la Unión Europea y a redefinir las prioridades industriales de Europa.
GRANDES MAYORÍAS
En este contexto, ha planteado que se precisa «un gobierno fuerte, previsible, que crea realmente que o creamos riqueza o el estado del bienestar se va a resquebrajar, o creamos riqueza o la polarización social se va a incrementar».
Por ello, ha lamentado el tiempo que se lleva en España «instalados en la provisionalidad, con un sobresalto constante, con una prórroga de la prórroga». «Llevamos viviendo en la prórroga desde el año 2022 y estamos en el segundo semestre del año 2026 y encaramos el año 2027 también con prórroga», ha alertado.
Para Alberto Núñez Feijóo, «vivimos el peor momento político» y es necesario «volver a construir grandes mayorías políticas», basadas en «unos valores básicos»: el cumplimiento de la ley, el europeísmo, la estabilidad institucional y una economía abierta.




