Denuncia que PNV y EH Bildu estén en «la carrera de dar una vuelta de tuerca» a la política linguística y cree «ficticio» el desmarque de PSE
VITORIA, 30 Abr. (EUROPA PRESS) – El PP fija en un 50% máximo el porcentaje de plazas de euskera en las OPEs que se celebren en Euskadi, y rechaza, además, que se tengan que asignar perfil lingüístico a todos las plazas, de acuerdo a las enmiendas planteadas por este partido para la reforma de la Ley de Empleo Público.
En una rueda de prensa celebrada en el Parlamento vasco, la portavoz del PP vasco en la Cámara, Laura Garrido Knörr, y el parlamentario Santiago López, han asegurado que tratan de «subsanar los atropellos lingüísticos» que se están produciendo con sus 38 enmiendas que se ajustan «a la realidad sociolingüística» de Euskadi y a las diferencias dependiendo de zonas.
López ha sido el encargado de detallar las emmiendas y ha denunciado el «espectáculo bochornoso» que, a su juicio, están ofreciendo el PNV, el PSE-EE y EH Bildu. «El PNV y EH Bildu pretenden colgarse ahora la medalla de ser los que más defienden el euskera y el PSE-EE pretende arrogarse el mérito de ser quien defiende los intereses de los castellanoparlantes», ha indicado.
No obstante, ha asegurado que «no es verdad» porque estos tres partidos han llevado al «deterioro constante de la administración pública vasca» que se observa en los últimos años, porque «actúan con criterios lingüísticos ideológicos en deterioro de la administración, con una exigencia desproporcionada de euskera».
«No sé si el PNV, el PSE-EE y EH Bildu saben que tenemos un 38% de interinidad en la administración, que somos la comunidad autónoma con la interinidad más alta y que superamos en 12 puntos la media nacional. ¿Esto no les interesa?», se ha preguntado.
Frente a ello, ha defendido la «responsabilidad» del PP, con sus enmiendas. En primer lugar, según ha explicado, hay unas enmiendas técnicas «más de pura ley» como por ejemplo, la relativa a la improrrogabilidad de la resolución de las oposiciones más allá del plazo de tres años.
Asimismo, con sus iniciativas, el PP pretende introducir planes de reducción de la temporalidad en la administración, así como una agencia vasca de selección de personal directivo, porque «ya está bien del baile de directivos y de asesores entre los distintos departamentos del Gobierno Vasco». «Creemos que los puestos de directivo tienen que ser en función del mérito, de la capacidad que tengan las personas y no del partido en el que milite», ha remarcado.
ENMIENDAS DE CONTENIDO LINGÜÍSTICO
Sobre las enmiendas más de contenido lingüístico, ha señalado que, por primera vez, el PP introduce un «límite numérico y un techo cuantitativo» al porcentaje de plazas de euskera que se podrán exigir en las oposiciones de Euskadi.
En concreto, plantea que el número total de puestos de perfil lingüístico preceptivo de euskera no supere el 50% de los existentes en cada cuerpo y escala, salvo en el caso de aquellos relacionados específicamente con la política lingüística. Además, propone que la valoración del euskera como mérito no sea inferior al 5% ni superior al 20% de la puntuación máxima.
También propone retocar el «controvertido» artículo 187.5 de esta ley, que establece que todas las plazas en la administración tengan asignado perfil. En concreto, reclama que no sea necesario perfilar los puestos que, por sus funciones internas o especializadas, no requieran el uso habitual de ambas lenguas.
A su juicio, se debería hacer un estudio y atender a «criterios claros y objetivos» a la hora de decidir «dónde se fija el euskera y dónde no». Para ello, propone un nuevo artículo 187 bis que tenga en cuenta esos criterios y, entre ellos, estaría el porcentaje de interacción de la ciudadanía en euskera con la administración, la frecuencia de uso en las comunicaciones orales y escritas, y la demanda en ese ámbito territorial y funcional.
«Lo hemos dicho en repetidas ocasiones y creemos que esto es sentido común, no es lo mismo Azpeitia que Barakaldo, ni tampoco es lo mismo dirigirse al departamento de Política Lingüística que dirigirse al de Agricultura», ha añadido.
Otras de las enmiendas plantean que la falta de acreditación de un perfil lingüístico o del conocimiento del euskera no constituya, por sí sola, causa de despido.
Según ha manifestado, esta «exigencia desproporcionada» del euskera crea «frustración» entre los ciudadanos que también quieren ser parte de la administración vasca y «no pueden porque no tienen un perfil lingüístico». Además, ha añadido que también genera eventualidad y, sobre todo, «fuga de talento».
Por su parte, Garrido ha destacado que las políticas lingüísticas implantadas «no están dando resultado». Según ha señalado, no se habla más euskera, aunque sí se aprende más, porque «se exige más y porque es absolutamente determinante a la hora de acceder a un empleo público». Sin embargo, a su juicio, se exige «de forma desproporcionada».
Garrido cree que ello «atenta claramente contra el principio de igualdad y de acceso a la administración pública», como han corroborado los tribunales, en concreto, el TSJPV en diferentes resoluciones.
En este contexto, ha recordado que hay dos iniciativas para reformar la Ley de Empleo Público, la del PNV y la de EH Bildu. En su opinión, el PNV, en «su competencia con EH Bildu por ver quién da una vuelta de tuerca a las políticas impositivas», se ha «equivocado de estrategia» y pensaba que su socio, el PSE-EE, «le podía acompañar, pero se ha desmarcado». No obstante, cree que ese desmarque es «un tanto ficticio» porque los socialistas vascos han sido «cómplices absolutos de todas las políticas lingüísticas que se han puesto de marcha en Euskadi».
Por ello, ha resaltado que el PP vasco se presenta, «una vez más, como «la garantía de la salvaguarda de los derechos lingüísticos de los ciudadanos vascos frente a los excesos lingüísticos de las políticas impositivas de los sucesivos gobiernos del PNV y PSE-EE, que cuentan con la connivencia de EH Bildu».
Frente a ello, la dirigente del PP, que ha afirmado que no se oponen a que se exija el euskera, ha asegurado que su partido reclama la política del «sentido, la que dice que la exigencia del euskera se haga de una forma proporcionada.
Garrido ha manifestado que el euskera «no puede ser un atropello a los derechos de los ciudadanos», de manera que «les impida trabajar en un empleo público por los excesos lingüísticos sistemáticos que aplica el Gobierno Vasco en sus políticas lingüísticas».
SOCIOS DEL PNV
Cuestionados por si animaría al PNV a «cambiar de socio», dadas sus últimas diferencias, y apoyar al PP en el Congreso, ha asegurado que es algo que tendrá que «dilucidar y analizar» el partido jeltzale.
En todo caso, la portavoz del PP en el Parlamento vasco cree que el PNV no tiene «ningún ánimo de cambiar de socio», a pesar de alguna «pataleta momentánea y espontánea que haya podido tener por alguna actuación del PSE-EE».
«Vemos que ese apoyo es muy férreo después de todo lo que hemos visto a lo largo de esta legislatura: casos de corrupción que salpican al Gobierno de España, al que apoya el PNV, que afectan no solo al PSOE sino a la familia del presidente; el cese del Fiscal General del Estado, la ley del solo sí en sí, la tragedia de Adamuz, el apagón y todas las políticas que se están poniendo en marcha», ha apuntado Garrido que ha citado el «enfado momentáneo» del presidente del EBB, Aitor Esteban, que pedía el cese de la ministra de Sanidad, Mónica García, pero hoy el PNV no lo ha hecho cuando se ha abordado el tema en el Parlamento vasco.
Por lo tanto, ha insistido en que ese apoyo es «muy férreo» y el PNV «va a seguir estando ahí como ha estado hasta ahora», y lo demás son «escenificaciones».




