«No sé si las disputas y la tensión entre Sánchez y el PP conviene electoralmente, pero hacemos lo que tenemos que hacer», asegura
BILBAO, 6 May. (EUROPA PRESS) – El presidente del PP vasco, Javier De Andrés, ha asegurado que su partido «es consciente de que el PNV tiene un pacto de muy largo alcance» con el PSOE y «no va a cambiar y menos en este momento», por lo que no puede «contar con ellos». Asimismo, ha afirmado no saber si «las disputas y la tensión entre Sánchez y el Partido Popular conviene electoralmente» a su partido, pero «hacemos lo que tenemos que hacer».
En un encuentro del Foro Nueva Economía en Bilbao, en el que le ha acompañado la vicesecretaria de Organización del Partido Popular, Carmen Fúnez, el líder del PP vasco ha advertido de que «hay una opinión equivocada» sobre la trayectoria de pactos del PNV porque, pese a la «idea general» de que es «un partido muy flexible» que «pacta con izquierda y con derecha», sin embargo, «la realidad es que con el Partido Popular se ha entendido muy poco», al igual que con «otros partidos de centro-derecha».
En esta línea, ha remarcado que «la realidad es que el PNV nunca ha dado poder al PP» y, cuando en 1996 «votó a favor de la investidura de José María Aznar, la única vez que ha votado a favor de una investidura de un presidente del PP, ya no era necesario» el voto jeltzale.
Del mismo modo, ha señalado que el PNV ha apoyado «todos los presupuestos del PSOE» con sus distintos presidentes y «ahora es evidente que está deseando apoyar los presupuestos de Sánchez de nuevo», mientras que, en el caso del PP, «apoyó dos presupuestos de Aznar y uno de Rajoy».
Además, ha recordado que los jeltzales respaldaron la moción de censura contra Mariano Rajoy y la investidura de Pedro Sánchez aunque «no había ganado las elecciones» en 2023.
Según ha indicado, la relación del PNV con su partido «ha sido siempre bastante dura» y hay que «desmentir la idea de que pacte izquierda y derecha, lo normal es que pacte con la izquierda». A su entender, «no va a cambiar y menos en este momento».
En este sentido, ha considerado que el PNV, que en Euskadi «siempre ha estado con la izquierda» en sus gobiernos, «es ahora mismo víctima de su estrategia ideológica». «Se ha colocado en el discurso de la izquierda. Se le hace muy difícil cambiar esta posición porque la sociedad vasca es una sociedad que se muestra como muy de izquierdas. Y, además, una vez que se ha blanqueado a Bildu, el Partido Socialista tendría la alternativa de pactar con Bildu en el caso de que el PNV le diera la espalda», ha indicado.
En palabras del presidente del PP vasco, «si por un momento al PNV le vuelve ese afán ético que demostró en la moción de censura a Rajoy y apostara por una moción de censura a Sánchez, lo que ocurriría es que perdería el Gobierno Vasco, donde quien le da la mayoría es el Partido Socialista, y perdería las diputaciones, perdería las capitales de provincia y muchísimos ayuntamientos en los cuales el Partido Socialista es un socio necesario».
Por tanto, ha señalado, «el Partido Popular, no solamente en el País Vasco sino en el conjunto de España, hoy en día es consciente de que el PNV tiene un pacto de muy largo alcance» con el Partido Socialista que «le vincula, le sujeta» y, en consecuencia, que no puede «contar con ellos».
De hecho, ha añadido, en el Congreso, «el voto del PNV cuando se separa del PSOE es cuando ya el Partido Socialista tiene perd0idas las votaciones». Hasta entonces, según ha señalado, «el PNV es el principal socio y el más seguro socio de Pedro Sánchez».
CÁLCULOS ELECTORALES
De Andrés ha reivindicado que en el PP vasco «lo que tenemos que hacer es defender nuestro propio proyecto, más allá de estrategias y cálculos electorales», y en este sentido, ha afirmado no saber si «las disputas y la tensión entre Sánchez y el Partido Popular nos conviene electoralmente, pero hacemos lo que tenemos que hacer».
«No sé qué conclusión va a llevar eso a efectos electorales, pero sé que estamos haciendo lo que tenemos que hacer. Porque tenemos un proyecto político y creemos que hay cosas que son mejores que otras. Y creemos que hay muchas cosas que Sánchez hace horriblemente mal y perjudican en todos los órdenes de la actividad política y social. Y por eso nos tenemos que oponer a ellos», ha agregado.
El presidente del PP vasco ha remarcado «ni España puede permitirse que el Partido Popular se adapte a Sánchez, ni Euskadi puede permitir que no haya una fuerza política que no se adapte a este modelo de izquierdas que se está imponiendo». «Es que es necesaria una alternativa y ahí estamos nosotros», ha reivindicado.
CARMEN FÚNEZ
Por su parte, la vicesecretaria de Organización del Partido Popular, Carmen Fúnez, ha advertido de que la rebaja de jornada laboral supone «un pago a sus socios» por parte del Gobierno de Pedro Sánchez para que «le mantengan protegido» en La Moncloa. Asimismo, ha subrayado que «España no está para permitirse el lujo de jugar con la productividad».
Fúnez se ha pronunciado de este modo ante la aprobación este martes en el Consejo de Ministros de la reducción de jornada laboral hasta las 37,5 horas semanales, «una decisión en la que ni empresarios ni sindicatos se han puesto de acuerdo».
A su entender, esta medida «supone un pago, especialmente para sus socios», por parte del Gobierno de Pedro Sánchez. «Sánchez, cuando habla de votar a favor de la reducción de jornada, no está pensando en mejorar las condiciones laborales de los trabajadores, en mejorar la productividad de nuestro país, sino está pensando en pagar a sus socios para que con sus votos le mantengan protegido en el Palacio de la Moncloa», ha asegurado.
La vicesecretaria de Organización del PP ha advertido de que «España no está para permitirse el lujo de jugar con la productividad», teniendo en cuenta que desde el año 2018 «ha bajado 1,6 puntos de productividad en relación al resto de países de la Unión Europea, cuando la Unión Europea en su conjunto ha subido la productividad en 1,3 puntos».
Carmen Fúnez ha sostenido que «la mayoría de los trabajadores de este país no están hablando de trabajar menos, sino de tener mejores sueldos y mejores condiciones laborales» y los empresarios, por su parte, de aumentar la competitividad y productividad.
La vicesecretaria de Organización del PP ha lamentado «la deriva de España», que la semana pasada sufrió el apagón eléctrico, que «avergüenza ante el mundo entero» y del que se sigue «sin tener ningún tipo de explicación solvente y sin que nadie asuma responsabilidades», y esta un «caos ferroviario».
Además, ha indicado, el país se ha visto «señalado por la comunidad internacional por no cumplir con nuestras obligaciones en materia de defensa» y no tiene «políticas de competitividad para afrontar la guerra arancelaria» ni «presupuestos en toda la legislatura», lo que supone «un incumplimiento constitucional».
Fúnez ha advertido también de la «debilidad institucional» del presidente Sánchez «marcada por los casos de corrupción», ante los PNV y EH Bildu «ni siquiera han pestañeado», y el hecho de que esté «dispuesto a gobernar de espaldas a las Cortes» y «lanzando ataques al Poder Judicial, descoyuntando el reparto de poderes» que establece la Constitución.
«Una nación enfrentada a la oscuridad literal un día entero y el resto del tiempo a la pérdida del pulso de la gestión, con una economía que, al margen de las macrocifras del sanchismo, lidera el paro y la deuda con Europa, con 97 subidas de impuestos y los salarios más bajos del continente, y eso afecta fundamentalmente a los más jóvenes», ha denunciado.
Por otro lado, ha criticado que «se están concediendo terceros grados que les salen gratis a los terroristas beneficiados y permitiendo homenajes a asesinos, con el daño que ambos hechos suponen para las víctimas».
A su entender, «por muchas razones» se está «en el peor momento posible» y, para afrontarlo, se cuenta con «el peor gobierno en Euskadi y también en España», lo que «obliga a ser el mejor Partido Popular de todos los posibles».
LA ÚNICA OPOSICIÓN
En esta línea, la vicesecretaria de Organización ha alabado la trayectoria de Javier De Andrés, «el presidente del PP vasco perfecto para el momento presente y esencial para la política vasca» ya que, según ha advertido, el Partido Popular «es el único partido que hace realmente oposición al Gobierno Vasco, que se ha convertido, tanto en la parte del PNV como en la del PSE, en una pura sucursal del sanchismo».
A su entender, el reciente Congreso «fallido» del PNV «ha ratificado la impresión de que ha renunciado a valores y principios clásicos de su pensamiento liberal o demócrata cristiano, lo que le diluye completamente en una izquierda que lo que quiere es reemplazarle a través de un Bildu artificialmente blanqueado».
«Todo ello nos convierte en las únicas siglas del bloque de centro-derecha con capacidad para crecer y especialmente con capacidad para dar respuesta a muchos electores que han quedado huérfanos en las tres provincias vascas, preocupados por la deriva de esta comunidad autónoma», ha asegurado.
A su entender, la coalición de Gobierno «está deteriorando servicios públicos que antes funcionaban, como la educación o como la sanidad, ha perdido el pulso legítimo de reivindicación de infraestructuras esenciales y se conforma tan solo con reclamar las fronteras o las transferencias en prisiones que Euskadi no necesita».




