Exige «responsabilidades políticas» con «ceses y dimisiones en la cúpula y en los dirigentes» de EKP
SAN SEBASTIÁN, 1 Abr. (EUROPA PRESS) – El PP pide «depurar, atajar y subsanar todas las irregularidades que se vienen produciendo desde hace casi ya una década» en la gestión de las concesiones de los amarres de los puertos vascos y para ello «remodelar y reestructurar» el personal directivo y la plantilla de la sociedad Euskadiko Kirol Portua, EKP.
En una rueda de prensa en el náutico de San Sebastián, la parlamentaria del PP en el Parlamento Vasco, Ana Morales, acompañada del portavoz del PP en el Ayuntamiento donostiarra, Borja Corominas, ha dado cuenta de la moción consecuencia de interpelación presentada por su partido en la Cámara vasca relativa al procedimiento de otorgamiento y al régimen de las concesiones de plazas de amarre en los puertos vascos.
Morales ha recordado que este mes se cumplen «cuatro años de la situación de bloqueo que viven el conjunto de los puertos deportivos vascos y, en especial, el puerto de San Sebastián», donde hay «más de 3.000 personas solicitantes esperando una adjudicación en lista de espera y, además, hay plazas vacías».
«Nadie se explica a qué obedece toda esta mala gestión», ha subrayado. Tras trasladar su «solidaridad y apoyo a los usuarios de los puertos deportivos vascos que están siendo víctimas de una malísima gestión por parte del PNV y del Gobierno Vasco» con «sospechas de clientelismo y con muchísimas irregularidades», la parlamentaria vasca ha indicado que en el caso de la capital guipuzcoana se han registrado «más de 300 irregularidades que dieron lugar a cerca de 80 procedimientos judiciales que, a día de hoy, siguen vivos» desde que hace cuatro años se inició la renovación de las concesiones de amarres.
«Desaparecieron cerca de 60 solicitudes y otras, en cambio, aparecían dos o tres veces», ha denunciado, para incidir, a continuación que «había matrículas de barcos que aparecieron duplicadas y otras que habían desaparecido». A su juicio, existe una «clara sospecha de amiguismo y de intentar adjudicar a dedo» los amarres.
Por eso, en el Pleno de Control del pasado 7 de marzo el PP interpeló al Ejecutivo Vasco «exigiendo autocrítica y también soluciones a este problema que lleva para cuatro años». «Nos encontramos con cero autocrítica por parte de la consejera, pero sí que es cierto que, al finalizar el Pleno de Control, desde la consejería se repartió una nota de prensa a los medios de comunicación, en la que se comprometían a publicar este mismo año un nuevo decreto para cambiar el proceso de adjudicación de los amarres», ha recordado.
En este contexto, ha explicado que ahora el PP quiere «marcar unos plazos» al Gobierno Vasco para que «esto sea prioritaria» y, por ello, los populares han presentado la moción que se debatirá este jueves en el Parlamento Vasco.
En ella solicitan al Gobierno Vasco que «en el plazo de tres meses se haga ese nuevo Decreto de procedimiento para adjudicar las plazas de amarres» y que «no se vayan dando largas», así como «una solución dialogada, consensuada con los usuarios y con el conjunto de quienes están implicados para la solución de bloqueo».
A juicio de Morales, «el Gobierno Vasco no se puede quedar de brazos cruzados esperando que los tribunales resuelvan los 80 procedimientos judiciales abiertos», sino que «tiene que mover ficha, remangarse, salir del despacho, negociar y consensuar con los usuarios del puerto deportivo de San Sebastián una solución».
RESPONSABILIDADES
Además, el PP exige «responsabilidades políticas, porque no puede salir gratis haber gestionado tan mal la sociedad de puertos deportivos vascos». «Gestionar mal en el Gobierno Vasco tiene que tener consecuencias políticas y, por eso, pedimos la remodelación completa de esa sociedad pública, pedimos ceses y dimisiones en la cúpula y en los dirigentes de la sociedad que dirige los puertos deportivos vascos», ha añadido.
Corominas, por su parte, ha añadido que el PP «está liderando la defensa de los amarristas de todo el País Vasco» ante la «gestión clientelista y patrimonialista que lleva a cabo el PNV, que todo lo trata de controlar de una manera clientelar».




